Escrito por Tendenzias

Reglas básicas para comprar todos sus alimentos

Los productos que nos alimentan deben estar en buen estado este es un consejo que servirá para mantener el organismo resguardado de bacterias, toxinas y todo elemento pernicioso que derive de mercaderías en mal estado. Hay que tener mucho cuidado con lo que se adquiere para la mesa familiar. Prevenir aquí, sí, es mejor que curar. Hay ciertas reglas que es preciso respetar porque en ellas va la salud de la familia. Por eso, se aconseja una lista de pasos útiles para aplicar todos los días:

1) Observar que el producto lleve fecha de vencimiento. Si de dos productos de un mismo tipo, uno de ellos no posee fecha de vencimiento o no se la puede leer correctamente, no vacile en comprar el que sí la tiene claramente.

2) Controle el aspecto de lo que compra. Si tiene la más mínima duda sobre el olor o el color, no compre. Los alimentos en buen estado, salvo los quesos de aroma fuerte, deben oler bien y suavemente.

3) No compre en negocios cuya higiene es mala. El cólera entra en comunidades donde la higiene pareciera ser un artículo de lujo.

4) No compre mercadería refrigerada si no se puede averiguar a qué temperatura se conserva. Muchos comerciantes desaprensivos mantienen los refrigeradores a una temperatura más alta que lo aconsejable, porque de ese modo consumen menos electricidad. La contrapartida de esto es que usted puede llevarse un alimento con una población de bacterias superior a lo consejable desde el punto de vista sanitario. Los dolores de estómago que solemos atribuir al hígado, pueden deberse a alguna intoxicación por alimentos mal conservados. Las heladeras comerciales deben poseer un termómetro a la vista del público, donde se pueda ver a qué temperatura están los alimentos. Las carnes deben tener una temperatura inferior a los 5 grados, los productos lácteos a 6 u 8 grados centígrados; y los supercongelados necesitan una temperatura de 18 grados bajo cero. Si usted compra un helado y lo encuentra blando, la única razón para que esto ocurra es que no ha tenido suficiente frío. No lo coma y no vuelva a pisar ningún lugar donde vendan helado poco refrigerado. En ese estado acumula mayor cantidad de bacterias, además de cambiar su gusto.

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