Cómo cuidar la ropa blanca para que siga siendo blanca

Conseguir que la ropa blanca siga siendo blanca con el paso del tiempo a veces puede parecer misión imposible, pero no lo es. Lo único que necesitas son conocer algunos trucos -los de toda la vida-, cómo recuperar el color blanco de tu ropa y conocer qué tipo de tejidos son los más duraderos.

Curiosamente, el color que más se utiliza para vestir -el blanco- es uno de los más delicados a la hora de poder mantenerlo en buen estado. Seguro que tenéis prendas de gran calidad que con el tiempo han adquirido un tono ligeramente amarillento o grisáceo, o que por el uso de desodorantes se han ido decolorando en la zona de la axila, o se os ha colado alguna vez otra prenda de color y ¡nuevo vestuario sin gastar un euro! Las posibilidades de que se estropeen son amplias pero también hay trucos para evitarlo o recuperar su tono.

Pasos para lavar la ropa blanca

Uno de los pasos fundamentales para cuidar tu ropa es saber cómo lavar la ropa blanca de forma correcta:

  1. Revisa el etiquetado para saber la forma correcta de lavar tu ropa. ¿Admite lavadora, es en seco o a mano? Sigue las recomendaciones del fabricante.
  2. Comprueba si la prenda tiene alguna mancha y, si es así, aplica un tratamiento específico previo antes de introducirla en la lavadora. Observa las zonas de mayor roce entre la prenda y el cuerpo, como suelen ser el cuello o los puños, y si es necesario aplica también un tratamiento previo (ejemplo, humedecer y enjabonar con jabón lagarto).
  3. Lava la prenda según las indicaciones del fabricante. Fíjate en el modo en el que hay que lavarla y la temperatura.
  4. Seca la prenda al sol. Uno de los mejores trucos de toda la vida es secar la ropa blanca al sol, puesto que es un blanqueante natural que se ha utilizado a lo largo del tiempo para quitar las manchas o blanquear las prendas.

Por supuesto, no mezcles la ropa blanca con ropa de color. Solo puedes hacerlo en los casos en los que sepas que la ropa de color no destiñe, si no evítalo a toda costa para que tus prendas no acaben todas de un tono no deseado. Si tienes pocas prendas de color blanco para llenar una lavadora, escoge programas más cortos y diseñados para lavados de poca capacidad, pero no mezcles.

Trucos para blanquear la ropa

Hay muchos trucos antiguos que son ideales para blanquear la ropa, el primero ya os lo comentábamos en el punto anterior: el sol. El sol blanquea que no os podéis imaginar, incluso si hay una mancha que se os resiste, ubicad el tendedero y la prenda para que le dé el sol directamente y dejarlo actuar. Puede que haya manchas que no quite completamente pero sí que veréis que puede reducirlo.

Otros trucos tradicionales que os pueden resultar útiles es el uso del bicarbonato de sodio, el cual ha sido utilizado de siempre para lavar y blanquear la ropa, también puedes tener en cuenta el efecto del limón natural y el agua oxigenada. Estos tres ingredientes eliminan los olores, las manchas, no estropean la textura de la prenda ni provocan reacciones alérgicas, así como evitas uso de productos químicos que pueden dañar el medio ambiente. Además, puedes usarlos en la lavadora sin temor a que puedan estropearla.

No utilices lejía para blanquear la ropa. Si quieres optar por productos químicos para blanquear tu ropa y conseguir que vuelva a lucir con su color natural, puedes encontrar productos específicos para blanquear y que los puedes encontrar fácilmente en el supermercado o en droguerías. La razón por la que no te recomendamos la lejía es que daña la textura de la ropa, debilita las fibras y tenderá a un color amarillo difícil de erradicar.

El vinagre blanco también puede ser una opción estupenda para evitar que las prendas adquieran ese tono grisáceo que tan poco nos gustan.

 

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