Estufas de leña: qué tipos existen y cómo elegir la mejor

Las estufas de leña modernas son una gran opción para quienes desean calefaccionar su hogar de forma más amigable con el medio ambiente. Funcionan mediante la combustión de madera seca, considerada una fuente de energía renovable.

Tienen la capacidad de calentar entre 25 y 100 metros cuadrados, según el modelo escogido. El resultado final también depende de factores externos a la estufa, tales como el aislamiento de la vivienda.

¿Qué madera se debe utilizar?

El rendimiento de una estufa de leña depende en gran medida de la madera que se utilice. Se recomienda el roble, ya que posee mayor potencial calorífico que otras especies de árboles. Hay algunos modelos de estufa que funcionan con pallets.

El tamaño de la leña también influye. Utilizando troncos de gran tamaño y añadiendo madera de forma esporádica se puede alcanzar cerca de un 50% de la potencia nominal de la estufa. Sin embargo, alimentándola frecuentemente con ramas y trozos de madera pequeños es posible superar el 70%.

¿Qué tipos de estufas de leña existen?

Actualmente existe una gran variedad de estufas de leña en el mercado. Pueden clasificarse conforme al material con el que fueron fabricadas o según el proceso de transferencia de calor que llevan a cabo.

Material de fabricación

Teniendo en cuenta el material de fabricación, las estufas de leña pueden ser de hierro fundido o acero. Los modelos clásicos de hierro fundido tienen una apariencia rústica que los hace ver como objetos decorativos.

Debido a su alta resistencia al calor, garantizan muchos años de vida útil. Si bien tardan en calentarse, al llegar a una buena temperatura emiten un calor constante que se prolonga luego de ser apagadas. Su eficiencia se traduce en un ahorro considerable de combustible.

Por otro lado, las estufas de acero proyectan una imagen moderna y son mucho más livianas. Su estructura ligera permite que los ambientes se templen con mayor rapidez y hace que se enfríen en poco tiempo al ser apagadas.

Como la superficie de las estufas de acero no calienta demasiado, no queman al tacto y son consideradas más seguras para las familias que tienen niños pequeños o mascotas que circulen por el hogar. Pueden instalarse cerca de otros objetos, aunque siempre es aconsejable colocar placas protectoras alrededor.

Transferencia de calor

Conforme al sistema de transferencia de calor pueden ser clasificadas en estufas de convección o de radiación. Las estufas de convección emplean la circulación natural del aire para distribuir rápidamente el calor por todo el espacio. Por otro lado, las estufas de radiación están construidas con materiales refractarios que emanan calor directo y lo conservan por más tiempo.

Existe una estrecha relación entre el material de fabricación y el método de transferencia de calor. Las estufas de leña de hierro fundido suelen funcionar por radiación y las de acero por convección. Sin embargo, algunos modelos nuevos combinan ambos sistemas para lograr un calor más uniforme y una reducción de las emisiones de gases.

¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de elegir una estufa de leña?

Al momento de seleccionar una estufa de leña se deben considerar múltiples aspectos. Primero, su rendimiento. Hay que verificar si la potencia del modelo es suficiente para calentar el ambiente donde se va a instalar.

Segundo, su tamaño. Las medidas de la estufa deben ser acordes a las dimensiones de la habitación. Se recomienda mantener una distancia de seguridad de al menos un metro libre alrededor de la estufa de leña.

Tercero, el estilo. El modelo debe ser compatible con la estética general del ambiente. Por último, el uso que se le dará. Si bien la mayoría de las estufas se usan exclusivamente para calefaccionar el ambiente, hay algunos modelos que pueden utilizarse como horno.

También te puede interesar