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Haciendo azulejos

Por si no quedó claro en el artículo anterior, la idea es que el molde sea reutilizable para poder hacer varios azulejos similares. Por esto es que una vez armado, su interior debe cubrirse con una buena capa de jabón blando (prestando especial atención a los extremos de las piezas), con el fin de evitar la adhesión del concreto a la madera.

Después que tenemos el dibujo continuamos con el armado y montaje de los azulejos. Las diversas partes del dibujo se fijan ahora firmemente a la base con clavos y para las secciones más pequeñas se utilizan alfileres comunes a los que se les habrá quitado la cabeza. Las líneas horizontales del dibujo se hacen con pequeños listones cortados de una madera de media pulgada de espesor, recortándolos con un formón después de fijados en la base, para darles sus dimensiones exactas.

Aunque la madera terciada es el material ideal para hacer las partes curvas del dibujo, ella debe ser del tipo cuyas hojas se hallan unidas con resina, pues la cola no podría mantener las hojas unidas, a causa de la humedad, y en ese caso el molde no podría ser utilizado por segunda vez.

Haciendo el Azulejo en sí mismo

Para hacer el azulejo puede emplearse una mezcla de una parte de cemento y dos de arena, agregando un colorante en polvo que se mezclará perfectamente con los otros materiales antes de añadir el agua. La mezcla, una vez agregada el agua, debe tener la consistencia de crema espesa, y se vertirá dentro del molde con auxilio de un recipiente de lata, teniendo especial cuidado de eliminar todas las burbujas de aire que pudieran formarse, pues ellas producirían agujeros en el azulejo. Con este fin se utilizará un trozo de madera para comprimir la mezcla en los ángulos y en las superficies pequeñas del dibujo interior.

La solidez del azulejo se acrecentará considerablemente si se lo provee con un refuerzo (este es particularmente necesario cuando se trate de lajas para senderos o pisos) que puede consistir en un trozo cuadrado de red de alambre o malla de 6 mm, y de un tamaño menor que el azulejo por lado. Este refuerzo se coloca en posición cuando el molde está semi- lleno, y luego se sigue vertiendo el concreto hasta que este se halle a nivel de los bordes del marco. La superficie superior ( o sea la parte trasera del azulejo), puede nivelarse ahora con una madera bien escuadrada que se pasa sobre el cemento a fin de eliminar el exceso que de él hubiera, y el azulejo se cubre luego con trapos o papeles mojados, dejándolo hasta que se produzca el fraguado del cemento.

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